Si hay algo a lo que muchos mexicanos no nos podemos resistir es al chamoy. Esta mezcla elaborada con fruta deshidratada (como chabacano, mango o tamarindo), variedad de chiles, sal y azúcar es el complemento perfecto para los snacks que necesitamos esta temporada de calor.
Así, la fruta picada, las paletas heladas, las frituras, las semillas y hasta la bebidas que contienen este especial y «picosito» sabor, se convierten en los protagonistas de las tardes de Netflix o de las reuniones en fin de semana con los amigos.
Por eso, hemos creado un board de Pinterest con todas las ideas en las que lo puedes usar. De esta manera, para cualquier ocasión tendrás una botana con chamoy lista para compartir y saborear.
El guacamole es una de las entrada y acompañantes que más buscamos cuando comemos. Le da ese toque especial a nuestras comidas, los platillos se hacen deliciosos y si solo lo quieres para botanear, piensa que es una opción muy saludable y llena de sabor.
Además es un platillo fresco para cualquier momento. Lo mejor de todo es que en menos de 20 minutos puedes preparar estas recetas llenas de sabor y un toque especial en cada una de ellas.
Guacamole en Molcajete
Ingredientes:
– ½ pieza de cebolla blanca finamente picada
– ½ taza de cilantro finamente picado
– 1 cucharada de sal de grano
– 2 piezas de aguacate cortado en cubos
– 2 piezas de jitomate finamente picado sin semillas
– 2 piezas de chile serrano finamente picado
– 2 cucharadas de aceite de oliva
– ¼ de taza de jugo de limón
– totopos al gusto y chapulines
Instrucciones:
1. Coloca una cucharada de cebolla, una cucharada de cilantro y la sal en el molcajete. Machaca hasta formar una pasta, coloca el aguacate y machaca nuevamente.
2. Agrega la cebolla y el cilantro restante, el jitomate y el chile serrano. Sazona con el aceite de oliva el jugo de limón.
3. Sirve con totopos de maíz y chapulines.
Guacamole con queso feta
Ingredientes:
– 2 piezas de jitomate cortado en cuadritos
– 1 pieza de aguacate maduro cortado en cuadritos
– ¼ de taza de cebolla morada
– 1 diente de ajo
– 1 cucharada de menta picada
– 1 cucharada de orégano
– 1 cucharada de aceite de oliva
– 10 gramos de queso feta desmoronado
Instrucciones:
1. En un bowl mezcla los jitomates, aguacates, cebolla, ajo. Mezcla la menta y el orégano. Después agrega el aceite de olivo y finalmente el queso feta.
2. Cubre y deja que se enfríe aproximadamente 2 horas.
– 4 aguacates maduros
– 4 limones sin semilla
– 4 chiles serranos chicos
– 2 cucharadas de cebolla blanca picada
– 4 cucharadas de cilantro picado
– 1 mango grande, pelado y picado
Instrucciones:
1. Desflema la cebolla picada dentro del jugo de 2 limones.
2. Deja remojar durante por lo menos 1 hora.
3. Una vez lista, tira el jugo de limón y reserva la cebolla.
4. Muele bien los chiles con el jugo de los 2 limones restantes y sal en un procesador de alimentos o licuadora.
5. Agrega el aguacate, uno por uno, y mezcla bien hasta lograr una consistencia cremosa suave.
6. Vierte la mezcla dentro de un tazón pequeño, incorpora la cebolla desflemada, el cilantro y la mitad del mango picado.
7. Revuelve bien y coloca el resto del mango sobre el guacamole y adorna con una ramita de cilantro. Sirve inmediatamente con totopos de maíz.
– ½ pieza de piña
– ½ pieza de cebolla morada finamente picada
– ¼ de taza de cilantro finamente picado
– ¼ de taza de mango cortado en cubitos
– ¼ de taza de pepino cortado en cubitos
– 2 cucharadas de chile habanero finamente picado
– 1 taza de sandía cortada en cubos pequeños
– 3 piezas de aguacate cortado en cubitos
– 1 pizca de sal
– 1 cucharada de jugo de limón
– pan pita para acompañar
Instrucciones:
1. Con ayuda de un cuchillo y una cuchara, ahueca la piña y corta el relleno en cubos pequeños. Reserva.
2. Mezcla en un bowl la cebolla morada, la piña, el cilantro, el mango, el pepino, el chile habanero, la sandía y el aguacate, mezcla hasta que estén todos los ingredientes integrados, sazona a tu gusto, agrega el jugo de limón y reserva.
3. Sirve el guacamole en la piña y acompaña con chips de pan pita. Disfruta
Cocinar y compartir tus propios alimentos es una forma excelente de expresar tu cariño, además podrías hacer nuevos amigos (aunque eso no es opción ahorita por el aislamiento en el que estamos a causa de la pandemia por el coronavirus). Probablemente ya has entrado a tu cocina y preparado un par de pastas o incluso un buen corte de carne, pero ¿alguna vez has horneado un pan?
No te dejes intimidar por la idea de hornear un pan, con la receta correcta hacerlo será más fácil de lo que piensas. A continuación compartiremos contigo, una receta simple como para que incluso los principiantes puedan sentirse panaderos por un día.
No necesitarás más que un horno caliente, así que es hora de sacar todos esos trastes que guardas ahí. En menos de lo que crees, estarás disfrutando de pan fresco y calientito, perfecto para la cena.
Pan Blanco
Ingredientes: – 1 taza de leche
– 2 cucharadas de mantequilla
– 1 ½ taza de agua (tibia, dividida)
– 1 cucharada de levadura
– 2 cucharadas de azúcar
– 1 cucharada de sal
– 6 a 7 tazas de harina de pan sin blanquear (aprox.)
Instrucciones:
Para preparar la masa: 1. Reúne todos los ingredientes. Calienta 1 taza de leche y 2 cucharadas de mantequilla en una cacerola pequeña a fuego medio. Retira del fuego cuando la mantequilla se derrita y deja enfriar.
2. Vierte ½ taza de agua tibia en un tazón pequeño. Agrega lentamente la levadura en el recipiente mientras revuelves. (La agitación constante al agregar la levadura evitará que se aglomere.)
3. Coloca el tazón de agua con levadura a un lado durante unos 5 minutos mientras trabajas en los próximos dos pasos.
4. En un tazón grande, agrega el azúcar, la sal y la taza restante de agua tibia. Mezcla bien.
5. Revisa la cacerola de leche y mantequilla. Si el contenido está tibio al tacto, vierte el líquido en el recipiente grande y mezcla.
6. Vierte la levadura con agua en el tazón grande. Es importante que la masa esté tibia, no hirviendo. (Si lo calientas de más, evitarás que el pan suba.)
7. Comienza a mezclar la harina sin blanquear, una taza a la vez. Para la quinta taza de harina, la masa comenzará a endurecerse y será difícil mezclarla con una cuchara de madera.
Para amasar la masa y esperar a que suba: 8. Voltea la masa sobre una tabla ligeramente enharinada y comienza a amasarla.
9. Continúa agregando más harina, un par de cucharadas a la vez, y amasa la harina hasta que esté suave y ya no esté pegajosa. La cantidad de harina que uses dependerá de muchos factores, incluida la temperatura, la humedad y la altitud de tu hogar. Es probable que no uses las 6 o 7 tazas.
10. Engrasa un tazón grande con mantequilla, manteca o aceite (el tazón debe ser de 2 a 3 veces el tamaño de la masa). Coloca la masa de pan en el tazón y luego dale la vuelta para que la parte superior de la masa también se engrase.
11. Cubre el tazón con una toalla de cocina limpia y deja que la masa se eleve a temperatura ambiente hasta que haya duplicado su tamaño, aproximadamente 1 hora.
Para amasar y dar forma a los panes: 12. Golpea la masa. Colócala sobre una tabla enharinada y amasa todas las burbujas durante unos 5 minutos.
13. Divide la masa por la mitad y forma un pan con cada una, enrollando la masa en un rectángulo. Vuelve a enrollar la masa como si fuera un rollo de gelatina.
14. Pellizca la costura cerrada y mete los bordes debajo del pan.
Para hornear el pan:
15. Precaliente el horno a 80º C.
16. Engrasa dos moldes para pan. Espolvorea una capa ligera de harina de maíz en los moldes de pan, si lo deseas.
17. Coloca los panes en los moldes. Cubre con una toalla de cocina y permite que la masa suba hasta que haya duplicado su tamaño (aproximadamente 30 minutos).
18. Hornea durante unos 45 minutos o hasta que la corteza esté dorada.
19. Retira el pan del horno y ponlo sobre una rejilla o una toalla de cocina limpia.
20. Deja que el pan se enfríe antes de cortarlo. ¡Sirve y disfruta!
El hecho de tener que permanecer en casa no significa que nuestras actividades tengan que parar por completo, aprovechemos el tiempo que no pasamos en el tráfico y las distracciones en la oficina para dejar que nuestra creatividad fluya de verdad. Para mí, una de las mejores formas de distraerse y relajarse, es cocinar por placer, para la gente que quiero.
Ahora es cuando realmente hay tiempo de cocinar, ir más allá del spaguetti a la boloñesa o la ensalada de atún que siempre nos saca del apuro. Esta cuarentena no solo pasaré tiempo en la cocina viendo algunos tutoriales en YouTube o con las deliciosas recetas de mi madre, pues hay clases online del mismísimo Massimo Bottura y ¡todos podemos formar parte de ellas!
El chef con estrellas Michelin detrás de la famosa Osteria Francescana en Italia (que está temporalmente cerrada durante el cierre nacional de Italia) y el glamoroso restaurante de Gucci Osteria en Los Ángeles, mantiene alto su espíritu incluso en la cuarentena, compartiendo sus secretos culinarios con todos nosotros a través de tutoriales nocturnos en vivo a través de Instagram.
La ‘Kitchen Quarantine‘ está diseñada para ayudar a calmar nuestros frustrados sentimientos de conectividad, frenar el aburrimiento y enseñarnos algunos trucos nuevos, en un momento en el que gran parte de la población mundial está aislada. Si ubicas al chef, estarás de acuerdo en que su personalidad alegre ayuda a conectar con él sin tener que conocerlo.
Prácticamente, los videos están en inglés, y hasta ahora han preparado platillos como un tortellini con crema y curry tailandés y verduras o una salsa bechamel. Así que si has suspendido varias veces esas clases de cocina porque «no tienes tiempo» , esta es tu oportunidad de agregar mucho estilo a tu recetario sin salir de casa. Creéme, vas a lucirte la próxima vez que invites a cenar a alguien.
El programa es en vivo a través de su cuenta de Instagram: @massimobottura, todas las noches a las 8 p.m. hora de Europa Central, que serían las 3 a.m. en la CDMX. Pero si eso es muy tarde o temprano para ti, también puedes ver los videos que suben después al canal de YouTube de San Pellegrino’s Fine Dining Lovers o a su IG TV.
Una de las mejores formas de prevenir cualquier enfermedad es la nutrición y la suplementación dietética, que nos ayudan a mantener el sistema inmune en óptimas condiciones. En tiempos de coronavirus y en cualquier época del año, de hecho, lo ideal es comer bien y de forma saludable.
No hay más, todavía no existe ninguna vacuna para prevenir el COVID-19, así que cuidemos a nosotros mismos y a la población, evitando la exposición a este virus con las medidas higiénicas necesarias y una buena alimentación.
Aún así, si prefieres que alguien te ayude a preparar una dieta rica en fibra, probióticos, proteínas magras, antioxidantes, vitaminas y minerales, estos expertos se encargarán de llevar un menú diario hasta la puerta de tu casa.
Livando Plant Based
Esta es la mejor oportunidad para conocer Livando, un nuevo programa wellness integral con meal plans principalmente basado en plantas y con superfoods, a domicilio. La idea es transformar tu vida desde el interior, más allá del detox. Lo puedes contratar por 1, 5 o 7 días consecutivos, lo ideal es que completes 21 días para adoptar este tipo de alimentación como un estilo de vida. Estas semanas estarán planeando menús especiales llenos de nutrientes para elevar el sistema inmune.
Los alimentos son 100% naturales, cero procesados y superfrescos. Podrás elegir entre sus 4 planes alimenticios que son vegano, regular (con proteína animal), fitness (especial para deportistas) y mom (especial para el embarazo y lactancia). Todos incluyen desayuno, comida, cena y dos snacks para no preocuparte por nada más en absoluto. Durante esta temporada podrás elegir menú diario, comida por kilo, talleres online y planes con suplementos, consulta su página web con toda la información.
Te ayudarán a crear nuevos hábitos saludables -si es que no los tienes- de lo contrario se encargarán de alimentarte sanamente durante el desayuno, comida, cena y snacks hasta la puerta de tu casa para llenarte de energía durante todo el día con las cantidades adecuadas. Consulta su menú y prueba desde una semana o contrátalo durante todo el mes, puedes elegir si quieres todos los alimentos del día o solo la comida.
Cada vez es más la gente que está trabajando desde casa, las escuelas están cerrando y los eventos públicos han sido cancelados poco a poco, nos olvidamos de aquellos planes sociales próximos que teníamos en mente, con el fin de prevenir cualquier enfermedad. La verdad es que con todo el estrés que el COVID-19 pudiera estar ocasionando, lo que menos se antoja es mantenerse a base de atún enlatado o una simple pasta casera.
Desgraciadamente, la pandemia del coronavirus está teniendo un efecto devastador en los restaurantes. Aunque algunos han tomado la decisión de cerrar temporalmente para cuidar también de sus colaboradores, otros han implementado estrictos protocolos de seguridad para continuar ofreciendo sus servicios, pero mucha gente simplemente prefiere quedarse en casa por seguridad.
Para todos aquellos que disfrutamos tanto la comida, probablemente sea en este momento, desde nuestro aislamiento, cuando más se nos antoja algún platillo de nuestro restaurante favorito. Ya sea porque de verdad cocinar no es lo tuyo o porque lo consideras como una forma de auto-consentirte también. Pero, ¿qué pasa con las personas que cocinan, preparan y entregan la comida que pedimos?
Hasta la fecha, la información sobre COVID-19 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las agencias gubernamentales no incluye ninguna advertencia sobre si es seguro o inseguro que las personas ordenen la entrega de alimentos o servicio para llevar en los restaurantes.
Por esta razón, es crucial estar al tanto de las recomendaciones de salud pública en nuestro país, además, porque la situación de COVID-19 está cambiando rápidamente. Lo cierto es que necesitamos comer, de una un otra forma, así que aunque puede ser seguro comer en la mayoría de los restaurantes, mientras reduzcamos la exposición respiratoria en lugares públicos, mejor.
En estricto sentido, la entrega de alimentos no suele incluir las filas, mesas apretadas o grupos de gente que nos expondrían al coronavirus. Pero la persona que entrega los alimentos sí, así que debe seguir prácticas de higiene seguras y gozar de buena salud. En cuanto a la preparación de la comida, no hay evidencia de que el coronavirus pueda transmitirse por los alimentos, como ya deberías saberlo se propaga a través de las microexpulsiones de saliva, desde la tos o el estornudo, viajando hasta la nariz, la boca o los ojos de otra persona.
La respuesta es sí, es seguro pedir alimentos a domicilio, mientras que los alimentos o los envases no hayan sido identificados como un factor de riesgo para la transmisión de COVID-19, el riesgo es realmente muy bajo. Recuerda que TODOS debemos lavarnos bien las manos constantemente y usar al menos un desinfectante con 60% de alcohol, mantener una distancia de al menos un metro con otras personas, así como evitar el contacto manos-cara.
Si optas por recoger un pedido para llevar de un restaurante, evita las horas pico para que haya menos personas con las que puedas entrar en contacto. Y si te sientes enfermo, por favor, no salgas a ningún lado. Esta es una responsabilidad primordial para todos, al igual que el lavado de manos.
Tenemos mucho que aprender sobre la mejor manera de manejar esta situación, pero tenemos que seguir las recomendaciones que nos dan a medida que la situación cambie. Seamos pacientes y estemos atentos.
Desde la llegada de los primeros restaurantes de sushi al entonces Distrito Federal en los años sesenta, la comida japonesa ha tenido un lugar especial en esta ciudad. Sin embargo, hoy es el ramen el que está ganando territorio aquí.
Este platillo japonés se ha convertido en toda una sensación en la ciudad y mientras hace algunos años había contados restaurantes, ahora podemos encontrar a muchos chefs japoneses que han traído su sazón personal a la ciudad.
Es por lugares como Mog Bistro, Yamasan y otros, que el ramen se ha popularizado al grado de que lo queremos en cualquier momento. Por eso te dejamos con cinco cosas que necesitas para hacer un verdadero ramen en la comodidad de tu hogar.
Ingredientes
1. Noodles
Compra noodles empaquetados en el supermercado. Una de las ventajas de 2020 es que ahora se exportan muchos tipos de ramen instantáneos a la ciudad y no dependes sólo de los más comerciales.
2. Base o caldo
El ramen que compres tendrá un polvo para crear tu propia base, pero dependiendo el sabor, agrega consomé de res, pollo, vegetariano o incluso salsa de pescado.
3. Vegetales
Brócoli, champiñones, portobello, chícharos y hasta granos de elote, todo esto queda perfecto con la base de tu ramen e incrementa el sabor (y olor), sin embargo, eres libre de usar los vegetales que tú desees.
4. Carne
Aunque puedes tener un ramen veggie delicioso, el tradicional suele acompañarse de carne de cerdo.
5. Huevo (más 500 ml. de agua para hervirlo y 500 ml. de agua con hielos para enfriarlo).
Instrucciones
– Pon a hervir el huevo durante cinco minutos, después pásalo a un recipiente con agua fría con hielos y déjalo por un minuto y medio. Sácalo y quítale la cáscara. Si quieres que el sabor sea aún más parecido al de una casa de ramen, sumerge el huevo pelado en salsa de soya con jengibre durante unos minutos.
– Calienta 250 ml. de agua y 250 ml. de caldo para crear la base.
– Vierte el polvo sobre los noodles y cuando la base esté hirviendo, agrégala, mezcla los ingredientes y deja reposar por cinco minutos con una tapa encima del plato.